1. CONTRATOS, CONVENIOS O ACUERDOS

Los CONTRATOS, CONVENIOS o ACUERDOS (los llamaremos CONTRATOS), pueden ser orales o escritos, y son una declaración de voluntad de dos o más partes, en el cual las Partes que lo suscriben se obligan a hacer, no hacer, dar, entregar, recibir, pagar, no pagar, es decir, genera obligaciones reciprocas y equivalentes para las Partes.

  1. EQUILIBRIO Y DESEQUILIBRIO CONTRACTUAL

Todo CONTRATO se estructurado en base a las negociaciones efectuadas por las Partes, eso quiere decir que cada Parte antes de iniciar una etapa “precontractual”, realizo las gestiones pertinentes a la materia del CONTRATO, como actuaria un buen padre de familia, esto incluye tomar en consideración, costos, gastos, riesgos, tiempos de cumplimiento entrega, asesoramiento legal, económico, técnico, entre otros, para decidir si pueden obligarse a cumplir dichas obligaciones en tiempo, espacio y condiciones negociadas, obviamente posibles de predecir y/o de resistir.

Si al nacer la relación contractual se cumple con los Principios de: Revisión del CONTRATO, Buena Fe, Justicia y Equidad Contractual, podemos decir que un CONTRATO Equilibrado, ahora bien, que sucede cuando acontecen circunstancias imprevisibles para ambas o una de las Partes, o circunstancias que aun así pudiendo ser previstas, son imposibles resistirlas, puesto que no depende de la voluntad de ambas o una de las Partes, a un acontecimiento de esta índole, se lo conoce como Onerosidad Excesiva.

La Onerosidad Excesiva, conocido como “Hardship” afecta el equilibrio contractual en el fondo del CONTRATO, puesto que afecta las condiciones que previamente se consideraron para la suscripción de ese CONTRATO, como pueden ser incremento de precios, disminución de cantidades disponibles, falta de mano de obra, insuficiencia de materiales o materia prima, escases o destrucción de productos, quiebra, falta de liquidez, entre otros, obviamente a causa de una “situación imprevisible o que siendo previsible sean imposible de resistirse”, como podría llegar a configurarse una Pandemia. 

Si decimos que un CONTRATO ha sufrido de Onerosidad Excesiva, hablamos de un CONTRATO desequilibrado, puesto que no cumple con el principio antes detalladas, por ello puede causar una desproporción grave entre las obligaciones de las Partes, tal vez perjudicando excesivamente a una y otorgando excesivamente una ventaja (usualmente) económica a la otra, o causando el aprovechamiento para una parte, del estado de necesidad, gravedad o peligro de la otra Parte.

  1. INCUMPLIMIENTOS CONTRACTUALES

El desequilibrio contractual causa (en la mayoría de los casos), incumplimientos contractuales, lo que deriva en posibles daños y perjuicios para una o ambas partes.

Ahora bien, para que un incumplimiento contractual se encuentre “justificado” tiene que ser a consecuencia directa y fundamental de este hecho de “Onerosidad Excesiva”, a manera de ejemplo puede ser el caso en el que una Parte se obliga a entregar 100.000 mascarillas al precio de USD $0,10, el 30 de marzo 2020, en dicho caso, existiría una “alteración fundamental en el objeto del CONTRATO, que lo vuelve imposible de cumplir”, puesto que con la declaratoria de emergencia sanitaria por COVID-19, las mascarillas incrementaron su precio unitario en un 2000%, por ello si esa Parte quisiera cumplir con el CONTRATO, va a asumir una afectación económica desequilibrada, riesgo que no asumió al momento de suscribir el CONTRATO, por ello su “incumplimiento” debe ser subsanado con una revisión del equilibrio contractual, puesto que las condiciones iniciales en las que las Partes suscribieron el CONTRATO, ha cambiado drástica y onerosamente afectando a una o ambas Partes.

Se podría hablar de otros incumplimientos, como son los definitivos (si una fábrica se incendia y no puede volver a operar de forma indefinida y permanente), o los incumplimientos temporales, para ello, podemos colocar un ejemplo, una compañía constructora que debe suspender sus actividades “por orden de autoridad competente”, con ello, la contraparte mal haría en dar por terminado el CONTRATO de forma unilateral alegando “incumplimiento contractual” por vencimiento en el plazo de construcción de la casa, puesto que dicho “retraso” es a consecuencia de una decisión de autoridad competente, es decir por fuerza mayor.

  1. CAUSAL DE FUERZA MAYOR

Usualmente en los CONTRATOS, se incluye una Cláusula de Fuerza Mayor, la que nos dice que consideramos y que no, como Fuerza Mayor y como se debe proceder en caso de ser invocada, si un CONTRATO no la contempla, se aplica lo que manda el  Código Civil Ecuatoriano, en su art. 30, en el que define como “Fuerza Mayor  (…) el imprevisto a que no es posible resistir, como un naufragio, un terremoto, el apresamiento de enemigos, los actos de autoridad ejercidos por un funcionario público (…)”, dicho artículo mantiene concordancia con el art. 349 y 351 del Código de Comercio, analizado en los siguientes puntos.

Como se enuncio, el Código Civil, únicamente contempla que un evento de Fuerza Mayor, “es un hecho imprevisto que no se pueda resistir”, y normativa complementaria, el Código de Comercio manda en su art.  349, que: “una parte no será responsable por la falta de cumplimiento total de alguna de sus obligaciones, si prueba que esa falta de cumplimiento se debe a la ocurrencia (…) de fuerza mayor que se lo haya impedido. En caso de que tales actos demoren el cumplimiento de la obligación (…), el plazo del contrato se entenderá prorrogado por el tiempo que dure el impedimento”.

Como conclusión, se debe probar la ocurrencia de la causal de Fuerza Mayor, con carga a la Parte que lo invoque, puesto que no es suficiente solo invocarla, se debe probar el evento que la suscito, así mismo, tanto el Código Civil, como el Código de Comercio, establecen que, si la causal de Fuerza Mayor no vuelve imposible de cumplir una obligación, más solo retrasa su cumplimiento, la obligación se encontrará prorrogada, más no dada por terminado, como es el caso de las obligaciones incumplidas temporalmente, mientras dure la “Fuerza Mayor”.

Por ello, la Parte que invoque Fuerza Mayor, deberá contar con las pruebas suficientes para demostrar que dicho evento se configura como Fuerza Mayor, es decir, en primera instancia fue imprevisible, y algo a lo que no se pudo resistir, y en segunda instancia, que generó que la obligación sea imposible de cumplir o que ya no sea útil para su ejecución, puesto que se debe diferenciar entre obligaciones imposibles de cumplir contra obligaciones con demora en su cumplimiento.

Si a consecuencia de causal de “Fuerza Mayor”, se provocaran saldos negativos en los flujos económicos, que trae como consecuencia la reducción de presupuesto, ajuste en precios, restructuración de personal, optimización de compras, terminación de contratos, entre otros, que conllevaría a incumplimiento de contratos y obligaciones, en caso de las Partes no llegar a un acuerdo, deberá ser la vía judicial o extrajudicial, quien deba resolverlo, puesto que la prueba jugará un papel protagónico en estos casos.

  1. TERMINACIÓN Y SUS EFECTOS LEGALES

Lo más recomendable, es que las Partes frente a un incumplimiento, ya sea por Onerosidad Excesiva o causal de Fuerza Mayor, medien Acuerdo de Terminación Contractual que respete el principio de buena fe y equidad contractual, para todas las Partes, es decir resolver el CONTRATO de manera amigable, acordando puntos medios que permitan continuar, suspender o dar por terminado el CONTRATO, en términos favorables para ambas Partes.

Ahora bien, no todos los CONTRATOS se resuelven por acuerdo de las Partes, puede ser que no lleguen a un acuerdo total (si fuere parcial, se disputara solo lo no acordado), lo que conlleve a que una de las Partes decida dar por TERMINADO ANTICIPADA Y UNILATERALMENTE el CONTRATO, invocando causal de Fuerza Mayor.

Como se mencionó, para invocar causal Fuerza Mayor, se deberá contar con las pruebas suficientes para demostrar que dicho evento se configura como Fuerza Mayor, puesto que de no ser suficiente y no configurarse dicha causal, la Parte que dé por Terminado Anticipada y Unilateralmente el CONTRATO, podría considerarse un abuso del derecho, un actuar leonino, dando como resultado una ruptura del equilibrio contractual, acarreando consecuencias mayores para la Parte que no probó la causal de Fuerza Mayor, pudiendo derivar dicha conducta en un abuso del derecho, constituyendo un acuerdo leonino perjudicial para la otra Parte, pudiendo ser responsable del pago de daños, perjuicios, intereses, honorarios, costas y cualquier otro valor que la vía judicial o extrajudicial, determine.

  1. RESOLUCIÓN DE CONTROVERSIAS Y CONFLICTOS

Únicamente los CONTRATO que contemplan una Cláusula de Resolución de Controversias en vía Arbitral, están obligados a someterse a un Arbitraje, acorde lo detallado en dicha Cláusula. Cabe destacar que si contiene una Cláusula escalonada (varias instancias, o métodos) deberá darse cumplimiento taxativo de dicho proceso, puesto que su incumplimiento puede derivar en nulidad.

Controversias que surjan de cualquier CONTRATO, puede someterse a resolución en métodos de Negociación o Mediación, puesto que solo se necesita la voluntad de las Partes.

Ahora bien, de no existir Cláusula de Resolución de Controversias en vía Arbitral en el CONTRATO, cualquiera de las Partes podrá iniciar un proceso judicial en vía ordinaria, en el cual el Juez será quien determine si la terminación del CONTRATO es justificada con la causal de Fuerza Mayor, y será quien determine la cuantía a ser pagada de una Parte a la otra, según los hechos que éstas logren probar, además de la cuantía, el Juez podrá obligar el pago de costas, gastos, daños y perjuicios, entre otros valores.

Dicha sentencia podrá ser impugnada por cualquier de las Partes que se crea asistido por el derecho, con el recurso de apelación y casación, dependiendo del caso, una vez que la sentencia se encuentre ejecutoriada y en firme, será inapelable, y de inmediato cumplimiento para las Partes. 

  1. CONCLUSIONES

  1. La forma menos invasiva para ambas Partes es dar por terminado el CONTRATO de mutuo acuerdo, acordando compromisos que cumplan con el principio de buena fe y equilibrio contractual.

  1. Se puede dar por TERMINADO DE FORMA ANTICIPADA el CONTRATO invocando fuerza mayor, mientras cuente con las pruebas suficientes que demuestren el evento imprevisible imposible de resistir, puesto que todos los eventos, no necesariamente configuran una causal de fuerza mayor, ya que dependerá de la temporalidad del evento, por ello, en caso de no contar con suficiente prueba procesal, existe la contingencia legal de que se condene a una de las Partes, el pago de una cuantía mayor, al  incluirse gastos de defensa, costas y posibles daños y perjuicios, de difícil estimación a la presente fecha.

Dudas o comentarios, al correo electrónico: info@pedrerafreirelawgroup.com

Fuentes consultadas:

Código Civil: codificación 10, R.O Suplemento 46 del 24-jun-2005; última reforma del 08-jul-2019.

Código de Comercio: R.O. Suplemento 497 del 29-may-2019.

Principios Unidroit sobre Contratos Comerciales Internacionales 2010, link: 

https://www.unidroit.org/spanish/principles/contracts/principles2010/blackletter2010-spanish.pdf

El texto aquí detallado no constituye recomendación legal alguna, es creada y publicada con fines meramente informativos y académicos.

Elaborado por Pedrera Freire Law Group.

 

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